04 octubre 2005

TEXTO

Spinoza se pregunta ¿Qué puede un cuerpo? ¿De que afectos es capaz?
No se asombrará de tener un cuerpo si no de su potencia. Intenta definirlo no por su género o especie, por sus órganos o funciones, si no por lo que puede tanto en acción como en pasión. Entonces no habréis definido a un animal en tanto no hayáis elaborado la lista de sus afectos.

En este caso RIO como cuerpo. Definir al río por sus potencias y afecciones: el río puede transportar, mover, comunicar, humedecer, enriquecer, devastar, ahogar, avanzar, anegar........
El río y sus devenires: devenir barro, devenir camalote del río, tronco, lancha, costa, tierra, devenir junco, obra. Bodas temporales, encuentros que nada tienen que ver con sus orígenes y no atienden su pasado o futuro. Sin pensar hasta dónde llega el río o dónde finaliza su andar, abordar por el medio el encuentro que supone con la costa con que roza o con el tronco que sostiene. Devenires como agenciamientos que aumentaran o disminuirán su manera de obrar. Su continuo movimiento y sus grados de velocidad. Tomar la vinculación agua-tierra y el poder de ambas partes de afectarse mutuamente e involucrarse. Trabajar en estas asociaciones de mundos, en estas bodas entre reinos.

El delta como territorio red sin principio ni fin, como transito. Delta como resultado de la boda de los cuerpos tierra y agua: no es que un cuerpo devenga del otro, uno encuentra al otro en una fuerza que le es ajena a ambos pero que necesariamente está entre los dos. Juntos darán líneas y velocidades, sin puntos de detenimiento aunque con diferencias en el grado de aceleración.

Las acciones, los soplos y las almas, las pasiones. Todo es mezcla de cuerpos. Los cuerpos se penetran, se fuerzan, se envenenan, se mezclan, se retiran, se refuerzan o se destruyen como el fuego penetra en el hiero y lo vuelve incandescente, como el predador devora su presa, como el enamorado penetra al amado. “Hay carne en el pan y pan en las hierbas, y estos cuerpos y muchos otros penetran en todos los cuerpos por conductos ocultos y se evaporan juntos”.[1]

Me interesa trabajar con el río del mismo modo que elijo los yuyos.
El yuyo crece sin ser plantado, no tiene tradición ni historia, está ahí expandiéndose en toda dirección y sin plan original. De manera opuesta a la cosecha, los yuyos siempre estuvieron allí, improductivos y al margen de cualquier delineamiento histórico y territorial. Conllevan su propia estructura, innombrable ya que no enajenada.
Trabajar con el río es parte del continuo intento alrededor del retrato de diferentes modos de dinámicas no enajenadas. Y en este movimiento probar mi poder de afección como cuerpo para hacer boda con el Delta.

Ideas de trabajo
Definidas estas bodas, hacer que el río venga a tierra y la tierra al río.
- Proyecciones con imágenes de río con sonidos del lugar (video o diapos) sobre la pared de la casa.
- Almácigo flotante de especies locales: cebollas, lirios u otro.

[1] Comentario de Gilles Deleuze sobre los estoicos.

2 comentarios:

sonia chwojnik dijo...

me interesa saber el nombre del texto de spinoza utilizado en el texto.

rosana dijo...

El texto surge de lecturas previas sobre diferentes autores que encuentro que piensan en esta dirección, y del trabajo sobre mi obra de los últimos años.
Si te interesara especialmente: los libros II y III de la Ética de Spinoza; Rizoma: Introducción a Mil Mesetas de Deleuze; y algunas lecturas sobre Henri Bergson como La evolución creadora por ejemplo, son algunos.